Pelicula Educativa
Bienvenidos a una nueva entrada en mi blog, en la que hoy compartiré con vosotros una de mis películas favoritas, Glory Road (Camino a la gloria),
y la valoraremos desde un punto de vista educativo. Primero trataré de
introducir la película, haciendo un breve resumen de la historia e
intentando puntualizar los aspectos sociales más importantes, para
después explicarla en relación con el mundo educativo, tal y como nos
pide esta actividad de reflexión.
Dieciséis años después de que Matar a un Ruiseñor (Harper Lee) fuese
publicada por primera vez, y uno antes de que Langston Hughes
falleciera pobre y solitariamente en Harlem (Nueva York), un equipo del
sur de Texas, El Paso para ser concretos, conseguía vencer el Campeonato
de la División I de Baloncesto Masculino de la NCAA en 1966, algo que
parecía completamente insólito e inimaginable. Para entender la magnitud
de la victoria y la repercusión que tuvo, en especial por los métodos
utilizados para lograrlo, hay que ambientarse primero en los años
sesenta en EEUU: el Establishment regía la vida cotidiana de la
sociedad, su política exterior se basaba en el imperialismo más feroz y
destructivo y tuvieron lugar muchos movimientos alternativos al sistema
como el movimiento hippie o mayoritariamente el Movimiento por
los derechos civiles. Y es que el racismo seguía siendo muy notable en
Norteamérica, por eso surgieron muchos grupos de protesta, movimientos,
asociaciones en pro de los derechos civiles y, de forma desestructurada,
altercados violentos o pacifistas con el fin de lograr la aceptación e
igualdad social y judicial en EEUU. Malcolm X, Rosa Parks o Bobby Seale
se erguían como referentes por la lucha antiracista y el gobierno blanco
les trataba de silenciar cada vez con más fuerza. Pues bien, en este
clima de racismo y marginación, en un equipo de una Universidad del Sur,
dominantemente blanca y racista, un grupo de jugadores negros consiguió
el título nacional. El entrenador, Don Haskins, apostó fuertemente por
ellos y finalmente ganó deportivamente y socialmente, contra prejuicios,
delitos de odio, racismo y violencia por parte de gente blanca. Además
de darles una esperanza en el deporte, fundamentó todo su proyecto en la
educación, dotando a sus jugadores negros una esperanza de futuro que
no les ofrecía la calle. A través del esfuerzo, el respeto y la
humildad, no sólo ganaron una liga, sino que crecieron como personas, en
educación y en valores. Como defendía Sócrates, si a una persona le das
una buena educación, esa persona será buena.La educación es el pilar básico de nuestra sociedad, y es lo que el entrenador transmitió. Y si todo ello lo complementas con los valores del deporte como el compañerismo, defender al prójimo, trabajo duro, perseverancia y humildad, formas y contribuyes a una sociedad mucho mejor en el futuro.
Personalmente me interesa en gran medida el Movimiento por los derechos civiles en EEUU y defiendo de una manera fervorosa la lucha contra el racismo y la segregación. Igual es conveniente recordar otra vez que en mi primer blog apunté la autobiografía de Malcolm X y su necesidad por educar, tanto individual como colectivamente; y que grandes figuras de la literatura, la lucha social y el arte de los que tenemos mucho que aprender como sociedad, y cuyas obras se mantienen sin enseñar por pertenecer a una minoría marginada abren la senda que lleva a un futuro más brillante, desprovisto de odio y prejuicios. Todo ello se logra a través de la educación.
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